La industria de la logística se prepara para afrontar en los próximos años el mayor reto de su historia. Los protocolos medioambientales para reducir las emisiones de CO2 y garantizar la calidad del aire van a suponer la eliminación progresiva de la carretilla elevadora diesel en Valencia y el resto de Europa. En este contexto, están bajo el punto de mira de las autoridades comunitarias y enfilan la recta final de su existencia.
Los fabricantes de carretillas, y del sector automovilístico, llevan tiempo preparándose para el cambio de tercio. Algunos fabricantes, eso sí, ya han anunciado la fecha en la que dejarán de producir vehículos diésel, una tecnología estigmatizada desde que en septiembre de 2015 estalló el escándalo de Volkswagen en Estados Unidos, el famoso “Dieselgate”.
Paralelamente, la Unión Europea ha sido pionera en establecer políticas encaminadas a luchar contra el efecto invernadero. En concreto, exigiendo que se reduzcan las emisiones de gases nocivos y estableciendo 2040 como en la fecha en la que se prohibirá la venta de automóviles equipados con motores de combustión interna.
Por si fuera poco, también ha entrado en vigor recientemente la normativa euro 5 que supone una reducción de las emisiones de monóxido de carbono (CO) del 12 por ciento. Esto obliga a equipar un nuevo modelo de motores en todas las carretillas elevadoras diesel, haciendo que su precio se haya disparado, al incrementarse hasta 5.000€ por unidad.
Pero el golpe de gracia que ha acelerado la desaparición de la carretilla elevadora diesel, o más bien, de las carretillas elevadoras de ocasión o de segunda mano, ha venido dado por la crisis de suministros.
Como bien se puede leer en este artículo de los compañeros de logística de comunicación, hay muchas máquinas esperando el porte:
“Tenemos máquinas fabricadas desde hace 5 meses que no podemos traer. A través de esta reflexión, el sector de las carretillas elevadoras ha hecho saltar la voz de alarma frente a un panorama en el que la crisis de suministros, unido a la inflación, presenta un futuro desafiante para el mercado nacional.”
Resumiendo, tenemos un producto, la carretilla elevadora diesel, a la que los propios fabricantes le están dando la espalda y han puesto fecha a su desaparición. Por otro lado, tenemos una normativa que le obliga a montar nuevos motores que encarecen sensiblemente el producto y por último, una crisis logística que está impidiendo llegar al mercado las pocas unidades nuevas que ya estaban fabricadas. Todo esto ha provocado una “tormenta perfecta”, que ha desembocado en una crisis absoluta del mercado de ocasión de las carretillas elevadoras diesel.
En circunstancias normales, es complicado encontrar una carretilla elevadora diesel de segunda mano que esté en buen estado, que además, tenga un buen precio y a la que además, le queden varios años de vida útil por delante. Al ser productos, robustos y de fácil reparación los dueños de las carretillas se pueden permitir disfrutarlos durante muchos años sin necesidad de cambiarlos por el último modelo. A veces, incluso alargando su uso, más de lo que sería necesario. Sobre esto, ya realizamos un artículo en nuestro blog, explicando cuando detectar y saber el momento adecuado de cambiar nuestra carretilla.
Pues bien, como os podéis imaginar, en el momento en que escribimos esto, Enero de 2022, cualquier persona que posea una carretilla elevadora diesel y se esté planteando el cambiarla, optará por seguir con su vieja máquina durante muchos años. Esto está provocando que las pocas máquinas diesel usadas que quedan en el mercado estén disparando sus precios, incrementando su valor muy por encima de lo que se ha estado pagando en los últimos años. Es algo totalmente lógico y previsible, hay muy pocas unidades nuevas, que además han visto incrementado notablemente su precio en un periodo muy corto de tiempo y encima, no hay una fecha de entrega prevista. Ahora mismo, una carretilla elevadora diesel de segunda mano, con pocos años y en buen estado, se ha convertido en el objeto del deseo de todos los distribuidores.
El problema de la escasez, no termina aquí, sino que todavía existe un producto aún más codiciado. Hablamos de una carretilla elevadora diesel matriculada. Sobre los requisitos para la matriculación ya hicimos un completísimo artículo que os recomendamos leer si tenéis dudas. Solamente recordar que es prácticamente, por no decir, imposible matricular una carretilla usada. Esto, unido a que cada vez más empresas están cumpliendo con Ley de PRL, las convierte en los “santos griales” del sector. Si tenéis una, no la dejéis escapar.
Para finalizar, vamos a poner en perspectiva la situación que vivimos y cuál entendemos que va a ser el escenario para los próximos años: La crisis del diesel ha llegado y lo ha hecho para quedarse, no va a ser pasajera. La situación de crisis logística actual simplemente ha acelerado lo que ya se sabía desde hace tiempo en el sector. Todos los vehículos diesel van a ir aumentando su precio durante los próximos años hasta convertirse en productos de lujo. Por tanto, la escasez de carretillas elevadoras de ocasión puede que se estabilice en los próximos meses, pero es algo que volverá y de forma definitiva en los próximos años. Nuestro consejo para aquellas empresas que necesiten o quieren comprar una carretilla elevadora diesel, es que se intenten hacer con alguna unidad lo antes posible, ya que su precio se va a incrementar de manera exponencial en los próximos años. Por tanto, no dejéis de visitar habitualmente nuestro mercado de ocasión, ya que las pocas máquinas que nos entran vuelan a los pocos días.
